Rehabilitación de edificios religiosos PDF Imprimir E-mail
Descripción

En el mes de septiembre, la Gerencia de Urbanismo ha concedido la  licencia de obras a la Archidiócesis de Sevilla para comenzar la primera fase de la restauración y rehabilitación de la iglesia de Santa Catalina; la recuperación de las cubiertas de este templo gótico mudéjar y la realización de los estudios técnicos para la intervención en el resto del edificio. El proyecto para la restauración de las cubiertas de Santa Catalina,  fue adjudicado por la Archidiócesis a «Construbell Arquitectura y Construcción» por 800.000 euros y  cuenta con un plazo de ejecución de ocho meses. Para esta primera fase, la aportación municipal es de 705.000 euros, mientras que la Consejería de Cultura aportaría 403.650 euros. Este presupuesto no sólo incluye la reparación de la cubierta, sino también la elaboración del proyecto técnico para la restauración integral interior y exterior del templo que se acometerá en una segunda fase.

La actuación prevista se centra en los faldones de la cubierta de las naves hasta el comienzo del presbiterio, cuya cubierta fue restaurada en 1992. También se prevé el desmontaje de las cubiertas de tejado de las capillas y sacristía del lado del evangelio, y de los tejados de capilla y actual despacho del párroco. La superficie total de las cubiertas afectadas asciende a 840 metros cuadrados.

Para la primavera de 2010, ha previsto que el convento de Santa Clara esté abierto como un nuevo espacio cultural.  El Ayuntamiento de Sevilla anunció en el mes de octubre que  se reanudarán las obras de rehabilitación del convento de Santa Clara, en las que se invertirán 936.000 euros. Los nuevos trabajos incluyen el patio porticado, la solería superior y de la escalera de acceso a la planta alta, la restauración de la jardinería y la instalación de una fuente, ha precisado hoy el Ayuntamiento. El convento de Santa Clara se convertirá en un "contenedor cultural" gestionado por el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) que albergará la sede de distintos proyectos culturales de la capital andaluza. Entre ellos, la Casa de los Poetas, el Centro de Músicas Históricas de Sevilla, el festival de Música Antigua de Sevilla, la sede de la Orquesta Barroca de Sevilla y de la Orquesta Bética Filarmónica. También albergará la sede del Legado de Manuel Castillo, la sede de la Fundación Mario Maya, el archivo Rafael Cansinos-Assens, la sede de la iniciativa ciudadana "Fábrica de Arte" y la sede de la Asociación de Periodistas Culturales de Sevilla.

La finalidad de las obras es la puesta en valor y utilización de las dependencias más significativas del convento, el refectorio, el claustro, la sala de "profundis" y las dependencias anexas. Además, las obras han permitido la recuperación de las valiosas pinturas murales del refectorio y anterrefectorio, en la dependencia ubicada sobre la enfermería (ropería) y en el claustro alto. Por otra parte, en todo el Convento de Santa Clara se han renovado las redes de electricidad, telefonía, saneamiento, informática, fontanería y climatización adecuadas a los nuevos usos del edificio.

Desde la Gerencia de Urbanismo, el pasado mes de octubre, se anunció  que tras la actuación sobre las cubiertas de la Iglesia de Santa Catalina y en el convento de Santa Clara se actuará sobre el Monasterio de Santa Paula. Ya se han dado los primeros, pasos, los trabajos previos de colocación de la grúa que dará servicio para realizar los trabajos en la cubierta de la iglesia.  La Gerencia de Urbanismo avala la reforma sustancial que plantea la propia comunidad de religiosas del convento de Santa Paula, un monasterio fundado en 1576. El conocido como Patio del Noviciado, de grandes dimensiones y con jardines, será cerrado al completo para facilitar su uso como zona de museo o sala de exposiciones en virtud de un acuerdo entre las religiosas y el Consistorio. Con esta reforma, el edificio ganará en privacidad y resolverá el problema de estar permanentemente expuesto a un inmueble en ruinas. El Patio del Noviciado es utilizado por las monjas en la actualidad como zona libre que utilizan las religiosas para su esparcimiento y recreo.